Desde hace cuatro años, Itzania Otero ocupa la dirección de la Unidad de Policía Metropolitana Femenil. “Toda mi vida me ha gustado servir y ayudar a las personas”, contó en entrevista la Jefa Atenea (como es mejor conocida) quien llegó a la Secretaría por “casualidad”.
“Cuando salí de la universidad, mi idea era entrar a gobierno. […] Llegué a la policía de casualidad porque vi un letrero de lo que se necesitaba para ingresar, y me empezó a gustar”, recordó Otero, quien desde hace 13 años forma parte de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.
Por su parte, la Jefa Atenea Gama, Guadalupe Hernández, quien es subdirectora de la unidad, proviene de una familia de policías. “Mi padre fue policía. Mi hermano es policía”, aseguró Hernández, quien se encarga de organizar y supervisar a todo el personal.
Desde hace 20 años, Hernández ha formado parte de la policía, por lo que ha logrado apreciar cuánto ha cambiado la participación de las mujeres: “Muchas veces decían, ‘yo no me llevo mujeres, porque las cuido a ellas o me cuido yo’. Eso me causaba conflicto porque decía ‘yo soy capaz como mujer, al igual que tú como hombre’”.
Actualmente, la mujer juega un papel fundamental en temas de seguridad. “La imagen de una mujer policía es diálogo, es entablar una comunicación y llegar a acuerdos”, recalcó la Jefa Atenea, quien tiene a su cargo a 600 elementos que resguardan la seguridad y contienen las diversas movilizaciones sociales que ocurren no solo en la Ciudad de México, sino también en otros estados e, incluso, en el extranjero; además de poner en marcha diversos programas de seguridad social.
“Es una satisfacción y un gran compromiso el demostrar que sí podemos”, señaló Otero. “Creo que este trabajo nos reta demasiado como mujeres y no para ser como hombres, sino para demostrar que sí podemos”.
Un aspecto que Las Ateneas han trabajado, ha sido la unidad. “El reto dentro del agrupamiento femenil ha sido el que podamos vernos como amigas”, señaló la Jefa Atenea, pues esto ha sido fundamental al momento de operar en las calles de la CDMX. “Les digo ‘Es que, si no nos llevamos bien aquí adentro, si no somos amigas, hermanas, allá afuera es más difícil. Si no nos comunicamos, si no hablamos, si no nos coordinamos, todo puede ser un caos”.
Ha sido esta comunicación la que ha hecho que las elementos guarden la calma en momentos de tensión dentro de las marchas. “A nosotras nos tocó vivir el impacto fuerte de ‘¿por qué me pega otra mujer? A lo mejor ellas le pegaban al uniforme, y eso lo fuimos entendiendo poco a poco”.
Orgullo es la palabra que describe el sentir de la Jefa Atenea respecto a su unidad.
“Me siento orgullosa de tener mujeres policías que han sabido responder al problema social que tenemos, y en estos cuatro años hemos avanzado muchísimo. Hemos dado la cara, hemos tenido hasta conversatorios, hemos prometido en cada conversatorio, antes de una marcha que no se va a golpear, que se va a contener, que se va a defender y que estamos nada más por protección a la misma marcha y a los que están alrededor”, recalcó Itzania Otero.
“El agradecimiento de mis compañeras por buscar trabajar en equipo”, ha sido la satisfacción más grande de la Jefa Atenea, “hacer equipo y vernos en una sola línea. Eso, desde mi forma de pensar, es el éxito para salir y darle a la ciudad lo que necesita”, finalizó Itzania Otero.









